«Los vinos de la eterna flor» (por Antonio Hernández-Rodicio)

abril 8, 2021 LAGAR DE LOS FRAILES
LAGAR DE LOS FRAILES siempre estará agardecido a la pluma de Antonio Hernánez Rodicio por contar de esta manera la historia de nuestro lagar. La jornada de cata fué muy entrañable, acompañados de grandes profesionales y amantes del vino.
«Los finos y amontillados de Lagar de los Frailes, en Montilla-Moriles desafían los límites de la crianza biológica bajo velo de flor, tras permanecer años en crianza estática»
«Hay una bodega semienterrada en tierras de albariza en Moriles alto que guarda joyas en sus barricas. La albariza es una marga blanca rica en carbonato cálcico y con gran capacidad para retener la humedad. En Moriles la llaman con el poético nombre de tosca hojaldrada. En la zona de Montilla se conoce como tosca cerrada o antehojuelas. Casi dan ganas de comérsela. Aunque, en realidad, es una tierra paradójica: blanca, calcárea y aparentemente muy pobre. Pero, en cambio, ofrece unas posibilidades extraordinarias para hacer vinos de calidad. En la bodega, a 370 metros sobre el nivel del mar, hace frío en invierno y durante el tórrido verano cordobés aguanta bastante una temperatura razonable. Lagar de los frailes es una bodega situada en Aguilar, en la zona de Moriles alto, que podría considerarse el gran crú de la D.O. Tanto, que hay expertos que creen que debería distinguirse hablando de vinos de Moriles, su acusada personalidad y las características especiales de estos generosos. El vino de Moriles nace vinculado a trece lagares históricos. De hecho, este lagar figura ya en los registros catastrales de 1749, cuando pudo verse afectado por la desamortización de Mendizábal. Aquellos trece lagares integraban la antigua aldea de Zapateros, que dio origen a Moriles…

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